Dios: Bien Bill, bien... Me siento algo confuso con tu caso. No estoy seguro de si debo enviarte al cielo o al infierno. Por unlado está toda esa forma de amasar dinero... y por otro has ayudado enormemente a la sociedad colocando un ordenador en casi cada hogar del mundo y encima creaste Windows... Y claro, el Windows es el Windows... con todo lo que ello conlleva. Voy a hacer algo que nunca antes se ha hecho. En tu caso te dejaré decidir dónde quieres ir.
Bill Gates: Gracias Señor, ¿Cual es la diferencia entre los dos sitios?
Dios: Te mostrare ambos lugares y ello te ayudará a tomar una decisión.
Bill Gates: Ok, entonces muéstrame primero el infierno.
Llegan al infierno y ven una fantástica playa de arenas blancas, aguas azules y cristalinas con miles de muchachas corriendo, jugando en el agua, riendo y divirtiéndose, el sol brillante y una temperatura perfecta.
Bill Gates: This is great!, si esto es el infierno, realmente quiero ver el cielo...
El cielo era un lugar por encima de las nubes, con ángeles tocando arpas y cantando dulces canciones, realmente bello pero no tan excitante como el infierno.
Bill se tomó un momento para reflexionar su decisión y dijo: - Creo que prefiero el infierno.
Dios: Bien, si tú lo quieres... así sea. -y lo mandó al infierno.
Dos semanas mas tarde, Dios decidió hacer una visita al infierno a ver cómo le iba al multimillonario, cuando llegó, encontró a Bill encadenado a un muro, lamido por el fuego en una oscura cueva, siendo torturado y quemado por los demonios. - ¿Cómo va todo Bill?
Bill (con una voz llena de angustia y desaprobación) - Esto es horrible, no es lo que yo esperaba. ¿Dónde está aquella hermosa playa, las bellas chicas jugando, el agua cristalina...?
Dios: ¡Ahhh! Aquello... ¿A qué era genial? ¡Eso era el salvapantallas!

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